Creo que tanto los sindicatos que convocaron la movilización del pasado martes en Santiago, como los cargos públicos del PP que marcharon a Madrid dos días más tarde, exigiendo soluciones para Navantia, erraron el tiro al manifestarse respectivamente ante el Parlamento autonómico y la SEPI cuando debían hacerlo ante el Gobierno autonómico y el Ministerio de Industria.
Los primeros parecen responsabilizar por igual a todos los grupos parlamentarios, tanto al del Gobierno como a los de la oposición. Es una costumbre que se repite demasiadas veces.
Los segundos parecen responsabilizar a la SEPI por obedecer las órdenes de sus superiores, en este caso el ministro de Industria, y por extensión el Gobierno presidido por Mariano Rajoy. ¿O es que 200 cargos del PP encabezados por el alcalde de Ferrol, no son capaces de ser recibidos por un ministro?