Todos sabemos que el Gobierno quiere despedir trabajadores de Navantia y reducir el sueldo al resto. Lo anunciarán en el momento y forma que estimen conveniente para sus intereses. No habrá prejubilaciones, y si las hay serán en condiciones penosas.
Navantia de Ferrol generó en los últimos cuatro años, 67 millones de euros de beneficios y ya sabemos que, antes de privatizar una actividad rentable, hay que arruinarla.
Hay que crear un conflicto social que identifique y visualice al gobierno del PP como el enemigo de los trabajadores ferrolanos.
No hablo –por supuesto– de terrorismo ni de otras acciones violentas, pero sí de acampar en la plaza de Armas con turnos rotatorios para mantener permanentemente el foco de atención mediática, de crear una Asamblea Ciudadana y ocupar puntualmente otros espacios públicos, etc. No nos queda otra. Resistir es vencer.