La Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao mantiene para finales de este año la conclusión de la conexión ferroviaria con Caneliñas. Con este objetivo, la UTE formada por Copasa, Geotúnel y Ogmios está trabajando ahora en varios frentes y uno de ellos es en la estructura metálica del viaducto sobre A Malata, que ya empieza a esbozar la imagen que tendrá.
La primera pieza del tablero –en realidad no se trata de un único elemento, sino que está dividido en partes más pequeñas procedentes del taller en las que se están elaborando– llegó al puerto a mediados de diciembre. Una vez montada, se procedió al lanzamiento del viaducto, una operación que comenzó en enero y que, como destaca el Puerto, requiere una “gran precisión”.
Esta parte de la obra se desarrolla en cuatro fases que se ejecutan de manera escalonada. Antes del lanzamiento de cada una de ellas, las piezas se montan en la zona de obra, tras ser izadas sobre las pilas en tierra, por el lado del muelle. Se instalan y se ensamblan mediante soldaduras –los tramos laterales con los transversales– y acto seguido comienza el lanzamiento, un proceso que consiste en ir moviendo muy poco a poco la pieza hasta colocarla sobre el tablero.
En estos momentos está colocada la primera en el extremo de la dársena interior, pero el lanzamiento de la segunda fase –se prevé que sea en breve, en los próximos días o, a lo sumo, semanas– la irá “empujando” hacia el extremo del viaducto en A Graña. Es decir, que esta primera pieza acabará al otro lado de la ría.
Las obras del acceso ferroviario al puerto exterior comenzaron en junio de 2017, tras adjudicarse a la unión temporal de empresas formada por Copasa, Geotúnel y Ogmios por un importe de algo más de 87,7 millones, impuestos incluidos. Posteriormente se aprobaría una ampliación del contrato con una cuantía de cinco millones de euros.
La previsión de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao es acabar las obras antes de que finalice el presente ejercicio y que en el 2026 la vía pueda estar en servicio.
Se trata de una actuación que afecta a un tramo de 6.374,5 metros de longitud en vía única, exclusivamente para el tráfico de mercancías y con plataforma adecuada para la circulación en ancho ibérico y métrico. El trazado discurre bajo tierra en 5.575 metros y sobre la ría, en el viaducto, por cerca de 300 metros.