El técnico ferrolano Lino López coincidió con su pupila Mataix en las dos claras partes en las que se diferenció el partido. “Los primeros once minutos en los que nos anotaron 33 puntos. Creo que ahí debimos de estar más duras y haciendo las normas que teníamos planteadas. No estuvimos muy bien”, señaló, subrayando por el otro lado que “en ataque sí que estábamos anotando y buscando las mejores opciones. Pero eso nos marcó para ir a remolque”.
Tras este inicio, condicionado también por el gran físico y ritmo aportado por las francesas “el equipo estuvo a un nivel altísimo. Estoy muy contento de su respuesta, como trabajó”. Y es que a estas circunstancias se unió la mayor rotación del Villeneuve d’Ascq –en las filas del Baxi no pudo participar Carlota Menéndez, duda también para la vuelta– y “el nivel físico se permite en todos los contactos es muy alto y eso te lleva a jugar al límite”, dijo.
Sobre las decisiones arbitrales, el técnico sólo quiso apuntar que “hay que adaptarse al nivel de dureza que permiten y ahí lo hicimos tarde”. Una mal arranque ferrolano condicionado por “el talento de ellas y que nosotras teníamos que estar a un nivel más alto, física y defensivamente. Y eso hizo que ellas jugaran muy cómodas”.
Una vez visto el error y ajustando estos puntos “a ellas ya les costaba mucho más anotar y fuimos capaces de llevar la iniciativa. El equipo respondió, sacó carácter, de darle la vuelta al marcador”, señaló el técnico. La final está totalmente abierta y “podemos competir contra cualquiera, el grupo confía”.
“No se puede estar más contento”, señalaba López recordando el inicio de campaña, “ojalá estemos a este nivel en el partido de allí, porque eso querrá decir que vamos a tener opciones. El equipo es un diez”, sentenció el entrenador tras un gran partido en A Malata.