El Val de Xestoso recibió con sol a los miles de visitantes que se acercaron este domingo a la vigésimo cuarta edición de la Feira do Grelo de Monfero, una cita marcada en el calendario comarcal que repartió 300 kilos en las mil raciones de este ‘oro verde’ que se pudieron degustar en la comida popular.
El Campo da Festa do Canedo, que abrió la carpa a las 10.00 horas, estuvo especialmente concurrido a mediodía, poco antes del pregón. Como pasa siempre que la meteorología se sale del guion —y esto cada vez sucede más—, se temía que los grelos fuesen más bien escasos, pero la producción no defraudó e incluso los menos madrugadores pudieron llevarse su manojo a 3 euros, el precio de la mayoría de vendedores de la feria.
“Vai habendo, pero o problema é o relevo xeracional”, analizaba Pacucha Couto, gerente de la Cooperativa Valxestoso —organizadora de la cita con la colaboración con el Concello de Monfero y Eventos Trastoy—. “É o que está facendo máis mal. Os produtores van a menos e a media de idade é duns 50 ou 60 anos. Cando falten, a xente nova non se animará”, lamentaba.
En el caso del grelo, apunta, estamos hablando de un cultivo “temporal, duns meses, do que non podes vivir”, de ahí que se suela complementar con ganadería u otras plantaciones que se mantienen a lo largo del año. Con todo, Couto reivindica que las administraciones le den un impulso para conseguir el ansiado relevo que, a juzgar por lo que se vio en esta jornada en los puntos de venta, no parece tan lejano.
De hecho, eran varias las mujeres jóvenes que despachaban grelos en Xestoso. Una de ellas, Begoña Carballeira, lleva unos seis años dedicada a su cultivo, que le viene de tradición familiar. “Na feira hai que estar, non se pode faltar”, apunta orgullosa, al igual que Raquel González quien, con 32 años, está empezando a coger el testigo de su madre porque busca poder conciliar el trabajo con la crianza de su hijo.
“Hoxe vexo xente animada, véndese ben e hai produto. Estes temporales que viñeron estropearon algo a colleita, pero retoñaron agora hai unhas semanas”, traslada, destacando que “algúns escandalízanse polo prezo, pero paréceme que non está caro porque colleitalo da traballiño”. Además, confía a este periódico qe el secreto de un buen grelo fresco está en un color verde vivo y en que no esté doblado.
“Teñen moi boa calidade. Son máis doces, menos ácidos, máis tenros para cocer”, completa Isabel Pena Maroño, una de las productoras veteranas que canta así las bondades de los grelos de Xestoso con respecto a otros. A ella, que lleva una década vendiéndolos, la clientela se le amontonaba porque este año no tiene tantos: “Choveu moito cando os sembramos, anegáronse as terras e non saíron para arriba”, concluye.
Además de poder terminar con un requeixo con miel, todo ‘made in’ Monfero, se repartieron los tradicionales premios. Así, en la categoría de ‘mada’ ganó Victoria Buján, seguida de Noelia Couto y de José Prieto, y en la de mejor cesta los galardonados fueron Lino Carballeira, Victoria Buján y Francisca Fernández. Obtuvieron vales de 100, 80 y 50 euros canjeables en la cooperativa.
Tampoco faltó el recorrido del grupo folclórico Virxe de Cela, el pregón a cargo de Raquel Atanes —presentadora del ‘Quen anda aí?’ de la TVG—, la degustación de la verdura estrella acompañada de sopa y cocido, y el baile para bajar calorías con Eric Hidalgo.