La situación en la que se encuentra el sector marisquero de la ría de Ferrol no ofrece síntomas de mejoría y las cofradías han decidido hacer un frente común para reclamarles a las administraciones cambios, no solo en lo que tiene que ver con la gestión y las medidas que se están ejecutando para recuperar, sobre todo, el principal banco, As Pías, sino también para buscar una alternativa para los profesionales.
La caída de la productividad –principalmente la almeja, que durante décadas fue el producto estrella– está expulsando a muchos socios de esta actividad y en la actualidad hay muy pocos mariscadores en activo. “Quen vai querer dedicarse a isto se non é quen de extraer o cupo?”, se pregunta el patrón mayor de la cofradía de pescadores Santiago Apóstol de Barallobre, Jorge López. Reconoce que esta situación crítica afecta a otras rías gallegas, pero recuerda que “en Ferrol a situación non se debe, como nas outras, a episodios intensos de chuvias e riadas que provocaron unha alta mortandade; aquí levamos máis de cinco anos con ese problema”, explica. “Están desaparecendo pouco a pouco as cuartas listas, socios que abandonan porque non dá para levar un salario digno á casa, vendas de embarcacións... É unha situación límite”.
Gustavo Chacartegui, su homólogo del pósito ferrolano, confirma que “en los últimos meses al banco de As Pías no va nadie porque no hay nada y en el resto de las zonas podemos hablar, en nuestro caso, de entre 14 y 18 a flote y tres o cuatro a pie”.
Así, los representantes de las cofradías de Ferrol, Barallobre y Mugardos se reunirán mañana viernes con la directora provincial del Instituto Social de la Marina –ISM– para abordar la posibilidad de acogerse a un cese de actividad de unos meses. La opción de un paro biológico, que dependería en este caso de la administración autonómica, no sería posible porque no se dan las circunstancias –y los requisitos legales, que fija Bruselas– para que pueda concederse.
El cese de actividad es la opción más viable, aunque exige el cumplimiento de una serie de condiciones, según establece el articulado de la Ley General de la Seguridad Social. De ese modo, explica el patrón mayor de Ferrol, “el banco podría descansar y ayudar a su recuperación y, al mismo tiempo, los socios podrían realizar trabajos de regeneración que ayudasen en ese sentido”.
Además de la solicitud al ISM, las cofradías concretaron con los responsables de la Consellería do Mar, con la directora xeral de Desenvolvemento Pesqueiro, Marta Villaverde, a la cabeza, la introducción de cambios, como el tratamiento del sustrato en el banco de As Pías. Así, se plantea realizar con arados más profundos con remolcadores para analizar su eficacia.
El artículo 331 de la Ley General de la Seguridad Social establece las causas para el cese de actividad, que podrá ser por motivos económicos, técnicos, productivos u organizativos, o por fuerza mayor. Dentro de los primeros deben darse “pérdidas derivadas del desarrollo de la actividad en un año completo, superiores al 10% de los ingresos obtenidos en el mismo periodo, excluido el primer año de inicio de la actividad; una reducción del 60% de la jornada de la totalidad de las personas en situación de alta; o la suspensión temporal de los contratos de al menos del 60% de las personas en alta cuando en los dos trimestres fiscales previos a la solicitud los ingresos hayan disminuido el 75% con respecto en los mismos periodos de los ejercicios anteriores, y los rendimientos netos mensuales del trabajador no alcancen la cuantía del salario mínimo interprofesional –SMI–.
Entre otros motivos, debe haber una reducción de la facturación del 75%
Con estas mismas cifras (reducción de ingresos del 75% o rendimientos netos inferiores al SMI) podrá justificarse un cese “por causa de fuerza mayor”, en cuyo caso debe haber una “declaración de emergencia adoptada por la autoridad pública competente”.