La Cocina Económica desempeña un papel que completa las prestaciones sociales de las administraciones. Sin embargo, en determinados momentos como sucede ahora se ven con el agua al cuello y la prestación del servicio habitual se les hace muy cuesta arriba. La subida de los precios de los alimentos y el descenso de las donaciones podrían llegar a hacer inviable este inestimable servicio. Es momento de ampliar los apoyos, el voluntariado, las aportaciones privadas y públicas....todo lo que se pueda por arrimar el hombro.