¿Queda todavía algo más que puedan dar las jugadoras del Baxi Ferrol? Gala Mestres, y a buen seguro todas sus compañeras, está segura de que sí. Así que sin duda se espera un partido de vuelta igual o mejor que el visto hace siete días en A Malata. Y si en cada encuentro, tanto de liga o de Eurocup, la formación de Lino López es protagonista de un auténtico recital, en el partido de sus vidas el espectáculo y la entrega no va ser menor.
“Estos 40 minutos van a ser más intensos y físicos”, señala Mestres tras el largo día de viaje vivido ayer –”pero hemos descansado”–, subrayando que en este partido no habrá medias tintas. “Es todo o nada, ya no hay nada que dejar guardado. Hay que darlo todo”, sentencia la jugadora catalana, consciente de los puntos a mejorar por su formación para darle ese pequeño y necesario giro a esta final de Eurocup. Y ahora sabiendo ya cómo se las gasta tu rival. “Va a ser un partido un poco diferente, porque tienes que jugar con ese factor de ya haber enseñado tus cartas y ahora vas a poner otras en juego. Habrá que estar atentas”, incide Mestres.
En esta primera mano de la partida final, fueron las de Villeneuve d’Ascq las que obtuvieron un premio ligeramente mayor, y si bien esta derrota se notaba en los rostros de Lino López o Mataix al término del choque, la perspectiva y las sensaciones tras esta contienda se traducen en otra cosa. “Estaba contenta cuando terminó el partido, por el resultado y por lo que habíamos luchado. Son sólo tres puntos, no es una gran diferencia”, señalaba la jugadora, “quiero pensar que nos puede dar una motivación extra. Hay que ponerle más ganas e intensidad porque estamos ahí. Si le ponemos un poco de todo, vamos a sacarlo”.
Mestres confía, se muestra tranquila en las opciones de traerse a Ferrol el trofeo de campeonas, y más con una distancia que se resuelve, por así decirlo, desde la línea de 6,75 metros. “Creo que la ida no fue nuestro mejor partido en defensa, pienso que podemos dar mucho más. Estoy tranquila porque sé que podemos darlo, porque ya lo hemos hecho”, asegura la catalana en la cuenta atrás del “partido más grande que vaya a jugar”.
El orgullo por poder ser protagonista de este encuentro se une al de “arrastrar”, primero a 3.700 personas a A Malata en los últimos duelos y ahora, “fuera de muros”, a más de 200 aficionados. “Muchísimas gracias, está siendo increíble”, añadía la jugadora, “el otro día en A Malata, se te ponían los pelos de punta cada vez que tocabas un balón. Esperemos que dure lo máximo posible y que el año que viene también haya tanta afición”, subrayaba.
Una baloncestista que asimismo confesaba su buen “insomnio” en las últimas noches. “Le das vueltas, cuesta dormir un poco por las noches”, comentaba Mestres, “pero ahora estoy bien, tranquila, ya que estamos aquí –en Villeneuve d’Ascq–”. Los nervios volverán a aflorar poco antes de un encuentro que la catalana está decidida a ganar. “Todo el mundo recuerda al campeón, pero no tanto al segundo. Hemos llegado hasta aquí y vamos a darlo todo. Es un regalo para traer a Ferrol y dárselo a la afición”. Más claro, imposible.