Con el verde racinguista y el amarillo deportivista, el césped de A Malata se convirtió en un auténtico vergel, un auténtico “fogar de Breogán” al que llegaron dos aficiones y dos equipos que querían disfrutar sin sobresaltos de este partido extraordinario, de un duelo disputado en día de eclipse.
Y fue el Depor de Gilsanz el que primero tapó el brillo ferrolano, con un primer aviso de Yeremay, despertando fantasmas encerrados en el armario desde septiembre, y que rozó el palo. No se amedrentó el conjunto verde, el conjunto que hoy iba vestido de espina y con Heber echándose a sus espaldas la responsabilidad de dar una alegría a los suyos, llegó la primera ferrolana. Fue en el seis, con el madrileño Naïm contagiándose del virus ganador en esta ocasión del de Narón.
Su disparo se fue por el lateral de la red herculina pero el Racing estaba dispuesto a romper en este encuentro del año su maleficio goleador. Puric canalizaba la impotencia con su fuerte despeje y,mientras, una falta de Naïm sobre Mella era contestada por el propio jugador verde, con un disparo sin peligro. Creció la intensidad en el ataque de un Racing totalmente dispuesto a pinchar al Depor con un robo ferrolano que Señé envió a un Álvaro Giménez que envió el balón fuera.
Era el minuto 16 y sólo dos minutos después, el amarillo canario, el amarillo de Yeremay volvió a eclipsar al verde. El delantero se pegó a los pies el pase perfecto de Villares y solo en carrera batió a Yoel (0-1). Durante unos minutos, y al igual que en otros choques, esta diana dejó noqueado a los de Ménedez que, en esta ocasión, con el empuje de una afición que respondió en masa en A Malata, salió pronto de su letargo.
Una jugada trazada por Heber, Sanz –que pudo tirar– y un remate de Giménez fue lo más claro para los locales. Una falta lanzada por el propio naronés y otro tiro/centro del local demostraron que los ferrolanos querían, debían, una alegría a la afición. El Deportivo, mientras, se hacía con el control del balón y en este dominio Yeremay envió el balón a las manos de Yoel.
Fue casi la única de una formación herculina en este último cuarto de hora, con Naïm controlando y tirando tras un paso de Giménez y otra del ilicitano cuando restaban cinco minutos y que tocó en el palo, con asistencia de un Heber decidido a ganar este choque. Y si gran parte de las llegadas verdes iban muriendo antes de alcanzar los dominios de Leite, otras como la creada tras un saque de banda hizo que Manzanara estuviese de nuevo a punto de abrir un marcador verde que, en esta ocasión, no merecía estar a cero.
El descanso sentó bien a un Racing que salió con la dinámica de seguir pinchando al Dépor hasta hacerle sangre. Álvaro Giménez se quedó de nuevo con la miel en los labios tras una asistencia de Señé, mientras que el disparo de Brais lo frenó Leite. Y prácticamente desde aquí y hasta el final del duelo, el Racing fue el que eclipsó al Dépor, tomando el relevo Raúl Blanco del empuje proporcionado por Heber.
La formación verde lo intentó hasta la saciedad, especialmente a balón parado, concretamente con una serie de córners en los que, primero no llegó Giménez, luego un cabezazo de David Castro lo volvió a sacar Leite en la que fue, sin duda, la parada salvadora y tuvo un tercero ya sin excesivo peligro Blanco desde la esquina. Gilsanz intentó frenar con cambios esta fuerte marejada, mientras que Yeremay lo intentaba con un lanzamiento raso a las manos de Yoel. El 0-2 anotado por los herculinos tras un córner -con un balón que se le escurrió al meta Yoel de entre las manos- fue anulado por falta previa en las esporádicas apariciones de hoy amarillas.
Y en el 83 llegó otra oportunidad en la que se vio que el gol no hace “match” con el Racing esta campaña, con un centro de Raúl que, primero deja pasar Jauregi y con Giménez que no se esperaba el balón. El de Moaña fue la gasolina con la que quemar al Deportivo, pero su último tiro se fue por alto y aquí murieron las esperanzas verdes de salir ganador de un derbi en el que, si fuese a los puntos, el ganador sería el Racing. Pero el fútbol no es así y así se lo está haciendo saber a una formación ferrolana, con espinas pero sin veneno.
Racing de Ferrol: Yoel; Buñuel, Puric, David Castro, Brais Martínez (Insúa, min. 83); Manzanara (Gelardo, min. 83); Heber (Raúl Blanco min. 66), Señé, Álvaro Sanz (Álvaro Sanz, min. 73), Naïm (Nacho, min. 73) y Álvaro Giménez.
Banquillo: Bernard, Jesús Ruiz (porteros suplentes), Naldo, Chiki, Jauregi, Nacho Insúa, Aitor Gelardo, Dorrío, Manu Vallejo y Raúl Blanco.
Deportivo de La Coruña: Helton; Petxarroman, Pablo Vázquez, Barcia, Tosic; Mella (Hugo Rama, min. 86), José Ángel (Mfuli, min. min. 71), Villares, Yeremay (Pablo Martínez, min. 89); Mario Soriano (David Gómez, min. 86) y Eddahchouri (Barbero, min. 71).
Banquillo: Germán (portero suplente), Genreau, Martínez, Diego Gómez, Barbero, Mfulu, Herrera, Bouldini, Patiño, Samu y Mardones.
Gol: 0-1, min. 18: Yeremay.
Árbitro: González Esteban (colegio vasco)..
Asistentes: Pérez de Colosia Alonso (colegio vasco) y Moleón Cuenca (colegio valenciano)
Cuarto árbitro: Holgueras Castellanos (colegio castellanoleonés).
Tarjetas amarillas: Racing Club Ferrol: David Castro (min. 61), Jauregi (min. 73), Puric (min. 80), Buñuel (min. 88) Deportivo de La Coruña: Petxarroman (min. 65).
Tarjetas rojas: Deportivo de La Coruña: Alberto Casa, entrenador de porteros (min. 79)