En su última compilación experimental para el Canal Dev del programa Windows Insider, Microsoft ha eliminado una herramienta clave que permitía evitar la creación de una cuenta de Microsoft durante la configuración inicial de Windows 11. Se trata del script bypassnro, un recurso ampliamente utilizado por usuarios de las ediciones Home y Pro para saltarse el requisito de autenticación en línea.
Hasta ahora, el comando bypassnro ofrecía una solución sencilla para quienes preferían cuentas locales —algo habitual en versiones anteriores de Windows— o necesitaban configurar dispositivos sin conexión a internet. Sin embargo, según explicaron Amanda Langowski (líder del programa Windows Insider) y Brandon LeBlanc (gerente de producto), la decisión busca "fortalecer la seguridad y garantizar que todos los usuarios finalicen la instalación con conectividad y una cuenta Microsoft activa".
Microsoft defiende que su cuenta unificada facilita:
No obstante, muchos usuarios critican que esta imposición incrementa las notificaciones promocionales y reduce el control sobre su experiencia.
Aunque bypassnro ya no funciona en la compilación 26200 del Canal Dev, sigue siendo viable en versiones estables como la actual 24H2 (compilación 26100). Según analistas, es probable que esta modificación llegue al público general con la actualización 25H2, prevista para finales de 2025.
Algunos expertos recuerdan que aún existen métodos para omitir la cuenta Microsoft, aunque requieren más pasos técnicos (desconectar internet temporalmente o usar comandos específicos en el código del sistema). Guías detalladas, como este artículo sobre cómo personalizar instalaciones de Windows 11, siguen siendo útiles.
Esta medida se alinea con la política de Microsoft de integrar sus servicios en el núcleo del sistema operativo. Para la compañía, fomentar cuentas vinculadas no solo mejora la retención de usuarios, sino que potencia su ecosistema de software y suscripciones.
Mientras tanto, la comunidad técnica ya explora nuevas soluciones, algo que demuestra que la puja entre personalización y control corporativo sigue definiendo la evolución de Windows.