La reapertura de la avenida de As Pías, ahora reconvertida en bulevar, está cada vez más cerca. Tanto es así que la intención del Ministerio de Transportes, a través de Demarcación de Carreteras, pasa por una puesta en funcionamiento por fases, de modo que la mayor parte del trazado, si el tiempo lo permite, estará habilitado antes del inicio de la Semana Santa.
Así lo trasladaron la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas, y el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey, al término de una reunión de la comisión de seguimiento celebrada en la oficina técnica del proyecto –en la que también participaron representantes del organismo ministerial y de las AVV de Ultramar, Caranza y San Xoán-O Bertón–. El encuentro, como se detalló posteriormente, tenía como objetivo abordar el avance de las obras, los planes de reapertura al tráfico y las diferentes incidencias detectadas y trasladadas por los propios vecinos.
Si bien durante la reunión no se ofrecieron fechas concretas –el alcalde y la subdelegada coincidieron en que sería “irresponsable”, dado que depende de las condiciones meteorológicas–, la intención es abrir el primer tramo, que comprende desde la plaza de Porta Nova hasta la glorieta de la Trincheira –incluyendo la de la calle Nueva de Caranza– “nas próximas datas”. El segundo trecho, que comprende desde la mencionada rotonda hasta la que conecta Marqués de Santa Cruz, en Caranza, con Salvador Allende, en O Bertón.
Los trabajos de esta última parte, que en un principio deberían finalizar antes del 11 de abril, consisten en la ampliación y reparación de la glorieta –abierta de forma provisional el año pasado para aliviar el flujo circulatorio tras el cierre de la Trincheira y el ya inexistente túnel de Nueva de Caranza–, además de concluir el aglomerado del trecho que conecta ambas infraestructuras. Respecto a la última fase del proyecto, el trayecto entre Marqués de Santa Cruz hasta la circunvalación que une el barrio con A Gándara y el puente de As Pías, no se ofreció una fecha de finalización de las obras.
Una de las incidencias detectadas durante los trabajos, la acumulación de agua en el entorno de la glorieta de Nueva de Caranza, Rivas apuntó que se abordará en una próxima reunión “de un carácter más técnico”. En este sentido, la subdelegada detalló que en todos los informes se constata que no hay riesgo de inundación en portales y garajes del edificio Diapasón y en inmuebles de la calle Santa Comba, pero que se estudiará dada la preocupación de los vecinos.
De igual modo se expresó el regidor ferrolano, afirmando que hay “un compromiso total” por parte de la dirección de obra, la empresa municipal de aguas y Demarcación de Carreteras “para que esto no suceda”. En cualquier caso, apuntó, cualquier modificación del proyecto tendrá que abordarse a petición del Concello, como ya sucedió con las 24 plazas de aparcamiento que se añadieron posteriormente.
Por otro lado, José Manuel Rey explicó que los acabados del nuevo conjunto de viales, concretamente el uso para el firme de hormigón en algunos puntos y de asfalto en otros, son derivados de una serie de decisiones técnicas por parte de los promotores del proyecto, aunque abogó por dejar atrás esas cuestiones y centrarse en las fases de reapertura.
Asimismo, respecto a las peticiones de los vecinos de que se retranqueasen los aparcamientos del edificio Diapasón, el regidor detalló que se trata de plazas inicialmente no contempladas y que se sitúan en un vial que ahora será auxiliar en lugar de un acceso, como era antes, a la calle Nueva de Caranza.