Tras el anuncio de la próxima consola Switch 2, tanto Nintendo como Nvidia han mantenido un perfil discreto respecto a las especificaciones técnicas exactas del dispositivo. Aunque se desconoce el modelo preciso de la CPU basada en Arm, la arquitectura de la GPU, la cantidad de RAM o la velocidad de memoria, fuentes cercanas al proyecto han revelado avances clave. En un comunicado reciente, Nvidia confirmó que el sistema contará con soporte para DLSS, trazado de rayos (ray tracing) y G-Sync, tecnologías que prometen elevar la experiencia visual a nuevos niveles.
Según declaraciones de ejecutivos de Nvidia, la GPU personalizada de la Switch 2 incluirá núcleos dedicados para trazado de rayos y Tensor Cores, estos últimos orientados a optimizaciones mediante inteligencia artificial. Esto no solo permitirá gráficos más detallados, sino que su rendimiento será hasta 10 veces superior al de la consola original, según la compañía. La integración de DLSS (Deep Learning Super Sampling) será fundamental para lograr resoluciones como 4K o tasas de 120 FPS en 1080p, ya que esta tecnología upscaling utiliza algoritmos de IA para mejorar la calidad de imagen sin exigir tanto al hardware como el renderizado nativo.
Otra novedad confirmada es la compatibilidad con G-Sync, función de Nvidia que sincroniza la tasa de refresco de la pantalla con los fotogramas del juego para evitar screen tearing. No obstante, esta característica solo estará disponible en el modo portátil, posiblemente debido a restricciones del puerto HDMI en la base de conexión.
La Switch original, lanzada en 2017, carecía de la potencia necesaria para aprovechar estas innovaciones. Aunque títulos recientes como The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom implementaron técnicas como FidelityFX Super Resolution de AMD para mejorar el rendimiento, el hardware base resultaba insuficiente para estándares actuales. Con la Switch 2, este cuello de botella podría quedar atrás gracias a su arquitectura modernizada.
Aunque Nvidia no ha detallado el modelo exacto, algunos analistas apuntan al T239, una versión adaptada del procesador Orin T234 utilizado en sectores como la automoción o la robótica. Este chip, basado en la arquitectura Ampere (presente en las GPU RTX 30 para PC), soporta trazado de rayos y DLSS, aunque no incluiría tecnologías exclusivas de las series RTX 40 y 50, como la generación de fotogramas mediante IA (DLSS Frame Generation).
En resumen, la Switch 2 aspira a combinar portabilidad con capacidades gráficas de última generación, marcando un hito en la evolución de las consolas híbridas. La comunidad de jugadores espera ahora detalles oficiales sobre su fecha de lanzamiento y catálogo inicial.